Agricultura familiar campesina

Análisis sobre los desafíos de la inversión en Agricultura Familiar Campesina (AFC) en Paraguay. Los problemas, sus principales causas y soluciones, por la economista Verónica Serafini.

Aumentar la inversión

Por Verónica Serafini

Los problemas

Los desafíos de la inversión en Agricultura Familiar Campesina (AFC) son grandes y tienen que ver con la cantidad y la calidad del gasto. El primer problema es el tamaño de la inversión, estamos invirtiendo muy poco en un sector clave para el país, que suministra alimentos para las familias, además de insumos para las cadenas productivas. El segundo gran problema es la calidad del gasto.

Hoy, la inversión en AFC está fragmentada y dispersa en instituciones que no coordinan entre ellas, la cobertura de los programas es muy baja, no hay ningún programa de asistencia técnica, crédito o mejora del suelo que llegue a más del 30% de las fincas campesinas. En ese escenario, el impacto de la inversión es escaso.

Requerimos un abordaje integral y Paraguay no tiene una política integral que promueva la producción cualificada, los estándares internacionales, la asistencia técnica y la asistencia de otros productos financieros como los seguros agrícolas, que hoy no existen aún cuando la nuestra es una agricultura muy vulnerable a los cambios del clima. Tampoco tenemos políticas que garanticen mecanismos de comercialización y mecanismos de compras públicas.

Sus causas

La baja inversión es resultado de la baja presión tributaria, de la debilidad y fragilidad de las instituciones, que carecen de mecanismos de control y gestión de los recursos públicos; de la inexistencia de una carrera de servicio civil que haga que los funcionarios respondan a los resultados y no a los políticos que les recomendaron para el trabajo; y de la aprobación de presupuestos que no responde a políticas claras en todas sus etapas, desde los objetivos hasta su evaluación.

El agronegocio y la tierra también deben tenerse en cuenta. ¿Por qué? Parte del presupuesto público para agricultura va a la agricultura mecanizada y a la investigación para el agronegocio no a la investigación para prepararnos ante el cambio climático, los cambios en el suelo y las nuevas demandas de consumo.

En cuanto a la propiedad de la tierra, el problema, además de la propiedad, es la baja tasa impositiva. Mucha tierra no paga impuestos y por tanto, sus dueños no tienen incentivos para producirla; a la vez, quienes sí la producen consiguen ganancias extraordinarias porque no pagan impuestos; al no pagar impuestos no hay dinero para financiar otros sectores. Es un círculo vicioso.

Las soluciones

Oxfam en Paraguay