Curuguaty, sin tierra ni justicia

A cinco años de la Masacre de Curuguaty, compartimos un fragmento de la publicación Yvy Jára. Los dueños de la tierra en Paraguayuna investigación realizada por Arantxa Guereña y Luis Rojas y publicada por Oxfam en Paraguay. El documento aborda la propiedad de la tierra en el país y sus vínculos con la creciente desigualdad. 

Marina Kue, el vía crucis del campesinado paraguayo

Fragmento de libro Yvy Jára. Los dueños de la tierra en Paraguay, página 49.

Las tierras conocidas como Marina Kue, en el distrito de Curuguaty del fronterizo departamento de Canindeyú, fueron el lugar y el motivo de disputas que desembocó el 15 de junio del 2012 en la trágica muerte de 17 personas (11 campesinos y 6 policías), hecho que en la semana siguiente sirvió de excusa
para la destitución del entonces presidente Fernando Lugo, mediante un irregular juicio político apoyado abiertamente por gremios como la UGP y la ARP, y de forma solapada por grandes empresas transnacionales de los agronegocios. Familias campesinas sin tierras habían ocupado parte de esta finca, correspondiente a poco más de 1.700 hectáreas apropiadas por la empresa Campos Morombí del terrateniente Blas N. Riquelme, que en dicha zona posee otras 55.000 hectáreas, parte de ellas denunciadas como tierras mal habidas por la Comisión Verdad y Justicia. Las tierras de Marina Kue habían sido donadas al Estado paraguayo por La Industrial Paraguaya décadas atrás para uso de la Armada Nacional, y posteriormente fueron destinadas para los fines de la reforma agraria.

Este caso ha demostrado lo difícil que es para los campesinos y campesinas acceder a la tierra en el Paraguay, aunque tengan los argumentos legales de su lado. A pesar de todas las pruebas existentes, no se han podido declarar estas tierras como estatales por el sometimiento de las instancias judiciales a los poderes económicos. Varios expresidentes del INDERT, como Alberto Alderete, Luis Ortigoza y Juan Carlos Ramírez Montalbetti, han afirmado una y otra vez que esas tierras pertenecen al Estado paraguayo. Por ello el invasor es la empresa Campos Morombí, la cual mintió en la demanda con la que ganó el juicio de usucapión que entabló sobre esas tierras, porque sostuvo en el año 2005 que hacía 30 años que utilizaba esas tierras a pesar que según documentos de la Armada Nacional, ésta institución ocupó el lugar hasta el año 2004.

El Estado ha entablado una demanda a través del INDERT para la recuperación de estas tierras, pero a pesar de la importancia del tema y de haber pasado varios años, la Corte Suprema de Justicia no se ha pronunciado en relación a la titularidad de las tierras en disputa. Sin haberse resuelto esta demanda que definiría la propiedad de las tierras, la empresa de la familia Riquelme “donó” al Estado las mismas para que la finca sea declarada como una Reserva Natural Científica a perpetuidad (pese a que al menos la mitad se encuentra en producción). Esta situación fue oficializada por el Congreso a finales de 2015 mediante una ley que aceptaba una donación sobre una propiedad en litigio no resuelto y la declaraba como Reserva.

Para completar el escenario de injusticia hacia la población campesina en torno a estas tierras, desde 2015 se desarrolló el juicio contra campesinos y campesinas acusados de haber causado la masacre de Curuguaty. En un juicio plagado de irregularidades, en julio de 2016 han sido condenados once campesinos por homicidio, asociación criminal e invasión de inmueble, sin dilucidar la cuestión relativa a la propiedad de las tierras en disputa, aún pendiente en el ámbito de la justicia civil. Ni una sola persona ha sido juzgada por la muerte de los 11 campesinos.

Fuente: Elaboración propia. Para ampliar información consultar CODEHUPY (2012).

Texto completo disponible en http://bit.ly/YvyJara.

Oxfam en Paraguay