Justicia tributaria

El analista político José Carlos Rodríguez aborda la situación de injusticia tributaria del país, analizando los problemas, principales causas y soluciones de la inequidad.

Cambiar la correlación de fuerzas

Por José Carlos Rodríguez

Los problemas

Uno de los problemas de Paraguay es el tamaño de su espacio tributario, es muy pequeño y eso produce inequidad; al no tener recursos suficientes, el Estado ve limitada una de sus funciones: igualar lo que el mercado desiguala. Otro problema es la falta de dinamismo económico -a corto y largo plazo- porque el Estado ha perdido su capacidad de inversión en lo social, ya sea en la gente -salud, educación o vivienda- ya sea en obras de infraestructura, rubro clave para un país sin mar.

Desde el punto de vista ético vivimos una doble injusticia tributaria: la injusticia en la recaudación, porque en términos de ingresos el pobre paga más que el rico; y la injusticia en el gasto, porque el Estado no prioriza sus inversiones y a veces subsidia a los ricos en lugar de atender a los pobres.

¿A dónde se va entonces la riqueza en Paraguay? Se acumula en bolsones, tanto urbanos como rurales; por ejemplo, el PIB per capita del país ronda los 4 mil USD pero en uno de los distritos llega a los 19 mil USD. Se va también al agronegocio, donde unas pocas multinacionales hacen mucha plata con el Paraguay. Además, se queda en los sectores que más crecen, como el agro productor y agro exportador, que a pesar de ser hasta el 25% del PIB dan al fisco poco más del 2%. Es decir, no existe ni beneficio colectivo de la riqueza, ni crecimiento económico inclusivo ni generación de riqueza que cuide a la tierra, la fiscalidad y la gente.

Sus causas

Esta presión tributaria tan pequeña -que ahora está en el 13%- es el resultado de una correlación de fuerzas muy negativa: las personas con más recursos han tenido todo el poder y la gente sin recursos no ha tenido ningún poder; nuestra tributación es producto de una sociedad oligárquica. El liberalismo del siglo XIX, luego una dictadura militar muy larga y finalmente una democracia de mala calidad han quitado poder a la ciudadanía, lo que da como resultado la injusticia tributaria.

Tenemos que pensar en un Estado que es enclenque y con un gasto social muy pequeño y con pocos recursos; tenemos que pensar en una sociedad civil debilitada y en partidos políticos clientelistas, que cuidan a su gente, pero que no cuidan el interés común, que no tienen programas de gobierno ni como motivo de debate político ni como contrato con el elector.

Paraguay ha tenido un Estado que ha funcionado contra la gente y a favor del estadista; en un Estado que hay que había que socializar porque había sido privatizado.

Oxfam en Paraguay