Retos para el nuevo gobierno

Line Bareiro, politóloga y experta en temas de derechos humanos, democracia e igualdad de género, analiza la coyuntura política del país tras las Elecciones Nacionales e identifica los principales desafíos para el gobierno electo.

Gobernabilidad e integración regional

Entrevista a Line Bareiro

¿Retrocedemos o avanzamos? ¿Cambian nuestros puntos de partida?

Tuvimos un golpe parlamentario el 22 de junio. Hasta ese momento íbamos por más: más democracia, más igualdad…más profundización. Pero desde entonces se dieron situaciones en las que se puede hablar de un retroceso de la democracia en Paraguay. Por lo tanto, lo que yo puedo decir ahora es desde un lugar mucho más humilde, con menos pretensiones.

¿Fue el bipartidismo el ganador legítimo de las elecciones?

Aunque estimo bajo el 65% de participación de votantes en un país con voto obligatorio, en general se consideró muy alta la participación. Y esto generó una sensación de legitimidad. También se dio un crecimiento de la izquierda en un país donde cuatro opciones de derecha dominaban el panorama político. De un lado dos partidos tradicionales, oligárquicos o aristocráticos: ANR o partido Colorado y el PLRA o partido Liberal. Del otro, dos opciones de derecha: una militarista, el UNACE; y la otra de la derecha católica más moderna más emparentada con el capitalismo muy duro, que es el partido Patria Querida. Pero estas dos opciones se derrumbaron electoralmente. La militarista prácticamente copaba el tercer espacio político hasta las elecciones. Y ahora sí tenemos claramente el bipartidismo en el Paraguay. En este momento a pesar de que es positivo el crecimiento de la izquierda el tercer espacio se redujo. Se “agrandó” el espacio colorado y se restringió el espacio liberal.
Respecto al gobierno del territorio, en la mayoría de los gobiernos departamentales, hoy están los colorados.

¿Cuáles son las razones del voto de la mayoría al Partido Colorado?

El resultado a favor del partido Colorado es una penalización a tres situaciones de los liberales:

  1. El cuestionamiento al modo del juicio político: Muchos consideran una traición lo que hicieron a Lugo, no tanto el juicio político en sí sino el procedimiento por el cual, sin argumentos y sin tiempo, resolvieron su destitución.
  2. La penalización al mal gobierno de Federico Franco.
  3. El candidato a Presidente por el partido Liberal Efraín Alegre no significaba esperanza. Hay cosas que en la cultura paraguaya significan mucho: la gente no acepta la arrogancia. Al antipático no se le vota. Es el caso de Nicanor, que fue mejor presidente que los antecesores colorados y terminó irritando a la población, generando repulsa.
  4. Lo que generaba en la gente el candidato de la ANR, Horacio Cartes: un “outsider” de la política y con mucho dinero. Sus características son las de esas personas que están en el territorio de la filo legalidad, mientras que una parte importante de la población paraguaya está construida de esta manera. A Cartes le rodean sospechas de lavado de dinero, una producción de cigarrillos que no tiene un consumo muy importante en Paraguay pero sí en Brasil, que en Paraguay es legal y en Brasil no se sabe. Pero lo que es interesante es ver que esa figura de hombre exitoso, muy conservador, primitivo: el hombre que “se va a pegar un tiro en las bolas si su hijo es homosexual”; del hombre muy lejano a los derechos humanos, o a un concepto cultural más amplio. Sin embargo es el hombre exitoso, quizás el ignorante exitoso. Pero que sabe hacer negocios y ganar plata a como de lugar. Se supone entonces que “él lo va a poder hacer”; genera expectativas en el electorado. Además, dicen que es buen negociador.

¿Cuáles son los retos del nuevo gobierno?

El gran desafío de este gobierno es tener gobernabilidad. Los colorados tuvieron ya antes mayoría parlamentaria y sin embargo no pudieron gobernar; ellos siempre armaron varias bancadas. En el 98 ganaron con el 54% de los votos y al día siguiente tenían la mitad de los colorados en la oposición. La gobernabilidad pasa en gran parte por el partido del Presidente electo, no tanto por las alianzas que puedan hacer con los otros partidos.

Paraguay tiene que reinsertarse en el mundo. Hay señales positivas de que los demás países pueden recibir a Cartes. La experiencia de él es fundamentalmente en el fútbol y ese es un buen territorio para aprender relaciones internacionales. Él es un dirigente importante.
Yo supongo que vamos a poder reinsertarnos; la gente que se llamó soberanista, los que dijeron que la Triple Alianza (Brasil, Argentina y Uruguay) se confabuló una vez más contra Paraguay, tendrán que bajar los decibeles.

En realidad la cláusula democrática del MERCOSUR, que justificó la suspensión de Paraguay en el MERCOSUR, es una propuesta colorada paraguaya, redactada por embajadora Leila Rachid -hoy asesora de Cartes-;y quienes pensaron en términos de soberanía. La cláusula democrática surgió en el Paraguay, a raíz del intento de golpe de estado, muchos años atrás. Supongo que las nuevas autoridades van a tener que trabajar mucho para explicar por qué no van a hacer las cosas que decían en momentos de rabia y frustración. La reacción de MERCOSUR, UNASUR y otros bloques se dio porque el mundo entendió que sin argumentos y sin un procedimiento adecuado no se puede derrocar a un presidente como se hizo, solamente teniendo los votos de los parlamentarios.

Económicamente el Paraguay es un país que está en crecimiento. Entonces el problema está en si ese crecimiento puede dar trabajo a la gente y puede mantener cuestiones fundamentales de supervivencia para el país como el respeto mayor a la naturaleza y a la población más pobre.

Oxfam en Paraguay