Foto: Archivo Tierraviva. Camino a las tierras de Yakye Axa, intransitable. Noviembre de 2017.

Un camino para Yakye Axa

Yakye Axa es la comunidad indígena pionera en la lucha por tierras ancestrales en Paraguay, pero hoy pelea por 35 km de camino para habitar su territorio.

Cuando el derecho a la tierra define la vida o la muerte

Inocencia Gómez (39) baja del autobús cargada de paquetes y los va acomodando al borde del camino. Acaba de recorrer 320 km para abastecerse de medicamentos en el hospital más cercano. Ella es promotora de salud de su comunidad, Yakye Axa, un pueblo originario enxet (enshet) del Chaco paraguayo.

Yakye Axa es la primera comunidad indígena de Paraguay que llevó hasta las últimas consecuencias judiciales su lucha por el territorio. En 2005, logró una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra el Estado paraguayo para la restitución de sus tierras ancestrales. Con este triunfo la comunidad abrió paso a otros dos casos similares: Sawhoyamaxa (2006) y Xámok Kásek (2010).

Pero Inocencia y sus incansables gestiones son todo lo que las 76 familias indígenas tienen de derecho a la salud.

“Cuando hay enfermos graves, salimos corriendo para llevarle a la ciudad más cercana, a unos 70 kilómetros, pero tenemos que pagar 300 mil guaraníes (53 dólares) de nuestros bolsillos a un vehículo particular”, dice.

Siete años después de la sentencia internacional, en enero de 2012, el Estado paraguayo adquirió unas 12 mil hectáreas de tierras como parte de la reparación estipulada. Sin embargo, el día en que trasladaron a las familias indígenas y sus pertenencias desde la ruta hasta sus nuevas tierras, tuvieron que regresar porque el camino para llegar a ellas no estaba en condiciones. El antiguo paso abierto entre la vegetación, de 80 kilómetros de distancia de la ruta, se inunda permanentemente. La comunidad indígena Yakye Axa continúa sobreviviendo sin servicios básicos al costado de la ruta.

“El año pasado no se me murió nadie”, explica orgullosa Inocencia.

Ella acaba de pasar en limpio sus registros y se da cuenta de la hazaña. En años anteriores, niños y adultos enfermos perdieron la vida por no recibir atención médica a tiempo. Para Yakye Axa y las comunidades indígenas cercanas, el aislamiento por falta de un camino en buenas condiciones es un riesgo permanente.

A 12 años de la sentencia de la Corte IDH, lo que impide que Yakye Axa se establezca en sus nuevas tierras es la falta de un camino de 35 km que el Estado no terminó de construir. Las máquinas dejaron de trabajar y la excusa son las negociaciones con dos estancias ganaderas.

Delegación Corte IDH durante la visita de supervisión del caso de la comunidad indígena Yakye Axa, en el Chaco paraguayo. Noviembre de 2017.

Delegación Corte IDH durante la visita de supervisión del caso de la comunidad indígena Yakye Axa, en el Chaco paraguayo. Chaco paraguayo, noviembre de 2017. Foto: Corte IDH.

Inocencia considera que la solución no puede demorarse más. “Ya queremos volver a nuestras tierras, es demasiado tiempo”, reclamó frente al juez Patricio Pazmiño de la Corte IDH, que visitó la comunidad recientemente. Este nuevo camino beneficiará a Yakye Axa y a las otras cuatro comunidades enxet de la zona, en total unas 326 familias indígenas que defienden su forma de vida y costumbres.

Impulsada por la campaña global Land Rights Now, la organización para el desarrollo Oxfam y Tierraviva, una petición en línea exige que Paraguay cumpla con las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y devuelva sus tierras a la gente de Yakye Axa, Sawhoyamaxa y Xákmok Kásek. Suma tu firma en el enlace www.bit.ly/QuePyCumpla.

Oxfam en Paraguay